Por Sofía Díaz Echeverri

Referirse a una persona de cierta manera, distinta a la que estamos acostumbrados y acostumbradas, puede cambiar realidades. Durante años hemos aprendido y aceptado distintos insultos que lo único que hacen es perpetuar discriminación y rechazo a ciertos sectores de la población. Son actos que reflejan una violencia sistemática de la cual somos víctimas.

Nos acostumbramos a que “marica”, “niñita”, “nenita”, “indio/a”, “gay”, “homosexual”, “negrito”, “loca”, “retrasado/a”, etc., sean insultos. Muchas personas alegarían que es una manera de utilizar las palabras, que nada tiene que ver con la palabra en sí. Si fuera así, la RAE tendría que agregar significados a ellas, así se entenderían como dos cosas distintas:

Niña:

  1. Que está en la niñez
  2. Aquel niño u hombre débil, nervioso, emocional, sensible, poco valiente, incapaz, etc.

Indio/a:

  1. Natural de la India.
  2. Perteneciente o relativo a este país de Asia.
  3. Se dice del indígena de América, o sea de las Indias Occidentales, al que hoy se considera como descendiente de aquel sin mezcla de otra raza.
  4. Persona que no cumple con las características estéticas normativas de la sociedad occidental.
  5. Aquella persona que no se viste o se expresa como le gusta a la clase alta de una sociedad occidental.

Homosexual:

  1. Dicho de una persona: con tendencia a la homosexualidad.
  2. Dicho de una relación erótica: Que tiene lugar entre individuos del mismo sexo.
  3. Perteneciente o relativo a la homosexualidad.
  4. Hombre que tiene conductas femeninas y no es capaz de realizar las actividades que se entienden como normales de un hombre.

Retrasado/da:

  1. Dicho de una persona, de una planta o de un animal: Que no ha llegado al desarrollo normal de su edad.
  2. Dicho de una persona: Que no tiene el desarrollo mental corriente.
  3. Insulto.

Para algunos y algunas esto puede parecer una exageración, pero las personas crecen oyendo que estar en condición de discapacidad, ser niña, homosexual, o indígena es un insulto, es indeseado, es una vergüenza. Se promueven distintos actos de discriminación, y se crean estigmas y estereotipos con base en estos insultos que no son otra cosa que machistas, clasistas, racista, homofóbicos y demás.

No son chistosos, no son creativos, no son inteligentes y no creo que esté exagerando. Es un acto de violencia que sigamos disminuyendo a las personas así: una persona homosexual no es débil, una niña no es incapaz, un indígena no es menos por no acomodarse a la sociedad occidental, una persona en condición de discapacidad no es su chiste querido o querida lectora, ni su entretención, es una persona.